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viernes, 29 de abril de 2016

FOTOGRAFÍA EN DOÑANA. UN MOSAICO DE ECOSISTEMAS DIVERSOS


Si hay un lugar con títulos en Andalucía, eso es Doñana: Parque Nacional, Parque Natural, Reserva de la Biosfera, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, declarado uno de los humedales más importantes de Europa y un largo etc. Todos estos justos atributos le hacen ciertamente "especial" y con enormes limitaciones para su acceso libre y pleno. No es fácil adentrarse en sus marismas llenas de vida ornitológica o por sus extensiones de pinos piñoneros y matorrales autóctonos que esconden la fauna de este maravilloso lugar.

Nuestro viaje comenzó por la Dehesa de Abajo en la Puebla del Río, considerada una de las puertas de entrada o de salida de Doñana. En este emplazamiento, pudimos contemplar lagunas y canales donde las aves están donde deben de estar: lejos de cualquier presencia humana que las moleste. Así es, los teleobjetivos confunden a zampullines, garzas, espátulas, patos, cigüeñuelas...con otros menesteres sin duda muy distintos a la fotografía. En aquellas horas, hubo buenos planos y secuencias de retina. Por ejemplo, había grandes pajareras naturales con cigüeñas viajeras preparando la llegada de la primavera, también estaban las vacas retintas que cruzaban el riachuelo en busca de la tranquilidad.

Proseguimos nuestra marcha entre arrozales recogidos y casas aisladas de aperos antiguos. Poco a poco fuimos penetrando en el corazón del Parque siguiendo las rutas aconsejadas y mediante el mapa, que por cierto, era tan grande que envolvía el coche y algún que otro pasajero. Era un plano de los de antes, esos de acordeón que sabes cuando empiezas pero nunca cuándo acabas. Una vez terminada la consulta, éramos incapaces de doblarlo por el mismo sitio.

Se hizo de noche y después de cercos, verjas, cancelas, vallas y más vallas, conseguimos bajar al mar para fotografiar estrellas y torres de vigía abandonadas en la arena. Allí, el maestro Francisco Díaz enseñaba el arte de las nocturnas y pudo componer hasta con la luz de un faro marinero que parecía el sol de medianoche.

Al día siguiente, fue intenso y provechoso el amanecer en la laguna de la Ermita del Rocío. El frío azul marcaba las siluetas de las aves en el agua, como aquellos moritos comunes con sus largos y doblados picos reteniendo el instante preciso.

La mañana se hizo de andar. Caminando hacia el Acantilado del Asperillo pudimos ver el espejismo de la "Laguna"del Jaral y al fondo un manto verde de pinares. Al llegar al acantilado arenoso y aluvial, nos encontramos con otro festín de colores. Había caprichosas cárcavas de tonalidades naranjas y ocres frente al gran océano, cuyas aguas, se retiraban con lentitud y dejando siluetas de pequeños ríos sobre la orilla. Parecían como arterias de lava vistas desde arriba. Coincidimos con los "olvidados del sistema", jóvenes recolectores coquineros de Huelva que se buscan la vida en condiciones muy difíciles pero son héroes de la pesca artesanal y sobre todo en nuestro paladar. Pensemos que estos valientes se encargan de hacerte feliz en los almuerzos y en las cenas.

Ya en la tarde, alguno de nosotros topó con la suerte. Suele ocurrir en los momentos de mayor soledad y silencio. Allí estaba la CIERVA Y YO. En ese encuentro fortuito, los dos actuamos "casi" de igual manera. Ambos nos miramos prácticamente sin respirar, nos sentimos amenazados...yo por tu presencia y tú por la mía, estás nerviosa y yo también, no dices nada y yo tampoco, los dos vivimos entre faunas, probablemente la mía es más salvaje que la tuya y además, somos dos especies que pertenecemos al mismo Planeta preocupados por nuestra supervivencia. Sin embargo, hay una pequeña gran diferencia, yo puedo fotografiarte para no olvidarte y en cambio, tú no puedes.

En el cierre del día, llegamos hasta las dunas móviles de Matalascañas que avanzan sin parar hacia el interior de Doñana y a su paso entierran enebros, brezos, sabinas costeras y casi algún vehículo por la imprudencia de alguno.

Los pasados 16 y 17 de enero de 2016, Southern Photographers, estuvimos disfrutando juntos en este mosaico de ecosistemas diversos y a la vez únicos. Precisamente, hablando de lo único, pasó lo fácil: no vimos al lince ibérico.




José M. Román

Roberto Ruíz

Marco Bustos

Francisco Díaz

Francisco Díaz

Roberto Ruíz



José M. Román


Francisco Díaz

Marco Bustos

Francisco Díaz


Roberto Ruíz

Roberto Ruíz


Francisco Díaz


José M. Román


Francisco Díaz


Marco Bustos


Marco Bustos


José M. Román


José M. Román


Marcos Bustos, Roberto Ruíz, José M. Román, Manuel Cecilia y Francisco Díaz


If there is a place with degrees in Andalusia, that's Doñana: National Park, Natural Park, Biosphere Reserve, a World Heritage Site by UNESCO, declared as one of the most important wetlands in Andalusia, etc. All these attributes make it fair indeed "special" and with huge limitations for free and full access. It is not easy to get into their marshes full of birdlife or extensions of pine trees and shrubs native wildlife hiding this wonderful place.

Our journey began in the Dehesa de Abajo in Puebla del Río, considered one of the front doors or exit of Doñana. At this location, we saw lakes and waterways where birds are where they should be: far from any human presence that disturbed. That's right, telephoto lenses confuse zabullines, egrets, spoonbills, ducks, stilts ... with other tasks certainly very different from the picture. In those times, there were good shots and sequences of retina. For example, there was great natural aviary with traveling storks preparing for the arrival of spring, they were also the retintas cows crossing the creek in search of tranquility.

We continue our march between rice paddies collected and isolated houses antique tools. Gradually we were penetrating the heart of the Park and along the routes advised by the map, which incidentally, was so great that enveloped the car and some other passenger. It was a plane of before, accordion those you know when you start but never when just. After the consultation, we were unable to bend it in the same place.

It got dark and after fences, railings, gates, fences and fences, we got down to the sea to photograph stars and watchtowers abandoned in the sand. There he taught master the art of Francisco Diaz night and could compose up to the light of a lighthouse sailor looked like the midnight sun.

The next day was intense and fruitful dawn in the lagoon of the Ermita del Rocio. Blue cold marked the silhouettes of birds in water, such as those common moritos with his long, bent peaks retaining the moment.

It became morning walk. We walked to the cliff Asperillo could see the mirage of "Laguna" at the bottom of the Jaral and a green mantle of pines. On reaching the sandy and alluvial cliff, we find another feast of colors. There were whimsical badlands of oranges and ocher tones against the great ocean, whose waters, slowly retreating and leaving small rivers silhouettes on the shore. They looked like lava arteries seen from above. We agree with the "forgotten system" young collectors coquineros of Huelva that life is looking in very difficult conditions but they are heroes of artisanal fisheries and especially on our palate. Consider that these brave are responsible for making you happy in lunches and dinners.

In the afternoon, some of us ran into luck. It usually occurs in the moments of greatest solitude and silence. There it was, the CIERVA AND ME. In this chance meeting, the two act "almost" the same way. Both looked at carefully and almost without breathing, we feel threatened ... for your presence and for mine, and I also're nervous, do not say anything and neither, both live between faunas, mine is probably wilder than yours, and besides, we are two species of animals that belong to the same planet worried about survival. However, there is little difference, I can not photograph you forget and instead, you can not.

At the close of the day, we reached Matalascañas mobile dunes advancing steadily into its path Doñana and buried junipers, heathers, coastal junipers and almost any vehicle by any recklessness.

On 16 and 17 January 2016, Southern Photographers, we were enjoying together in this mosaic of diverse ecosystems and the only time. Indeed, speaking of the unique, easy thing happened: we did not see the Iberian lynx.

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